Ausentismo laboral: qué es y cómo combatirlo

Desde hace varios y según fuentes como CareerBuilder, el ausentismo laboral de los empleados estaba aumentando, llegando hasta a un 40% de trabajadores que no faltaron a sus puestos de trabajo alegando enfermedad cuando el motivo era otro.

Y con la pandemia de coronavirus, según datos de USA Today, en 2020 el incremento de trabajadores que no fueron a trabajar llegó hasta los 1,5 millones, «un 45% más de lo normal en los últimos 20 años». Entre los motivos que alegaron los empleados destacan enfermedades, lesiones o problemas médicos.

Con las ausencias injustificadas de los trabajadores, aparte del coste financiero sustancial para la economía que provoca el ausentismo, la empresa se ve afectada por la pérdida de productividad, ingresos y beneficios, y por los costes de reemplazo.

También puede ser desmoralizador para los otros miembros del equipo y el personal que recibe una carga de trabajo adicional. La que debía ser completada por el trabajador ausente.

La baja moral entre el equipo puede afectar negativamente la productividad y la rentabilidad. Pero, además, el ausentismo frecuente también puede causar conflictos dentro de los equipos y con la gerencia.

¿Qué es el ausentismo laboral?

El ausentismo o absentismo laboral se refiere a un patrón habitual o repetitivo de ausencias al puesto de trabajo por parte de un empleado. A menudo se caracteriza por faltas de asistencia que no están claras para el empleador.

Comúnmente se asocia con empleados que tienen una salud física o psicológica más débil, mayor estrés en el lugar de trabajo o una sensación de desconexión con la empresa. Y de ahí que pueda ser difícil, si los hay, una resolución de conflictos laborales. Se trata de un problema que hay que abordar prioritariamente, ya que:

  • El 74% de los empleados que dicen que su equipo recibe elogios están de acuerdo en que «tienen la sensación de que lo que hacen en el trabajo es valiente y útil» (Gallup).
  • Los trabajadores Millennials y los de la Generación Z son los que están «más molestos con con jefe o gerente, mientras que los Baby Boomers están más molestos por un salario insuficiente» (Forbes).
  • Y según el mismo estudio de Gallup de antes, el reconocimiento de equipo puede inspirar confianza porque «el 66% de los miembros de equipos adecuadamente elogiados están muy de acuerdo con la afirmación: ‘Confío en los compañeros con los que trabajo habitualmente'».

Estos son datos más que suficiente para tomarse en serio cómo prevenir el ausentismo en las empresas.

¿Cómo prevenirlo en la empresa?

Existen distintas formas de prevenir el absentismo laboral, aunque los 4 pasos siguientes acercan a cualquier empresa a este objetivo:

  1. Crear una política de asistencia al trabajo para los empleados. Las normas deben quedar claras y esta política, por tanto, ha de ser sencilla: presentarse a tiempo, según lo programado. Una política de asistencia al trabajo oficial hace que las expectativas de comportamiento laboral y acción disciplinaria estén claras para todos los miembros del equipo. El objetivo debe ser evitar la subjetividad y definir qué significa cada tipo de ausencia en un lenguaje claro y sencillo.
  2. Hacer cumplir la política de asistencia. Un patrón de ausentismo de los empleados es algo que se desarrolla con el tiempo y puede que ya sea visto como un comportamiento aceptado para cuando el problema llegue a conocimiento de la gerencia. Para aprender cómo gestionar el ausentismo de los empleados, debe aplicarse la política de asistencia de manera consistente, en todo momento. En vez de hacer excepciones basadas en la asertividad y empatía, hay que prever esas situaciones y contemplarlas de forma proactiva en la política. Por ejemplo, aceptando una ausencia no programada, pero no dos.
  3. Mantener un registro de las ausencias de los empleados. La forma de monitorizar el absentismo laboral de los empleados depende de lo que funcione mejor para la empresa. Una manera fácil de hacer un seguimiento del tiempo de sus empleados es con una aplicación de cronómetro como un reloj laboral, que proporciona notificaciones de entrada y salida, en tiempo real. Otra opción sería apoyarse en una hoja de cálculo dedicada a hacer un seguimiento de los problemas de asistencia.
  4. Abordar las ausencias no programadas de inmediato. Las ausencias ocurren y lo importante es no dejar pasar más tiempo y hablarlo con el empleado al momento de su incorporación. Este planteamiento tiene un impacto positivo en las tasas de ausentismo, ya que ayuda a los empleados a comprobar que su comportamiento se toma en serio y no pasa inadvertido.

Por último, en lo que respecta a un problema tan arraigado en algunas organizaciones como el absentismo, cabe recordar que lo verdaderamente esencial es no centrarse solo en los síntomas, sino descubrir la causa de fondo. Y, de la misma forma, igual de importante es premiar el buen comportamiento.

Porque ¿qué pasa con los empleados que llegan a tiempo todos los días y mantienen el negocio funcionando sin problemas en el fondo? ¿Merecen ser recompensados por no practicar el ausentismo, por no tener ausencias injustificadas? ¿Conoces Regalo Edenred?

Maria Abolafio

Responsable de marca, comunicación y contenidos en Edenred España

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