Tienes hasta el 31 de marzo para hacer el cierre contable, pero ¿eres de los que lo dejan para el último momento? Se trata de una práctica que podría generarte problemas y que pueden evitarse fácilmente. De este y otros consejos hablaremos en las siguientes líneas.

Ahorra con Ticket Gasolina HAZ TU PRIMER PEDIDO AQUÍ

Recomendaciones que te evitan errores y problemas en el cierre contable

Hasta el momento en que, por fin, puedes hacer el asiento del impuesto de sociedades o enfrentarte a la regularización de ingresos y gastos para conocer tu saldo hay que revisar mucha documentación, hacer bastantes cuentas y no perder la paciencia.

El cierre contable es una de esas tareas a las que da pereza enfrentarse cada año, pero no queda más remedio que completar y hay que hacerlo a tiempo. Por eso, conviene aplicar estas tres mejores prácticas en el proceso:

  1. Ser puntual. Como comentábamos al inicio de este post, esperar hasta mediados de marzo para cumplir con esta obligación no es buena idea. A la hora de hacer el cierre contable siempre surgen imprevistos, como cuentas que no cuadran o facturas que no aparecen. No merece la pena arriesgarse a un retraso por no trabajar con el margen de tiempo suficiente.
  2. Tener claro cuáles son las cuentas exigibles. A la hora de registrar el cierre contable existen algunas diferencias en función del tipo de empresa de que se trate. La documentación a presentar varía dependiendo de si se trata de PYME, micropymes u otras formas de empresa. También habrá diferencias entre el modelo normal y el abreviado.
  3. Guardar bien la documentación. Es preciso conservar las facturas un mínimo de 6 años, para asegurar su disponibilidad caso de que fuese necesario realizar una auditoría o investigación posterior por parte de la Administración. En este caso, lo más conveniente es disponer de un sistema automatizado, que, por un lado, recoja, normalice y agrupe todas las facturas y, por otro, facilite su conservación y acceso digital. Es lo que se consigue con Corporate, por ejemplo, que te ayuda a establecer un mayor control de tus gastos profesionales, minimizando el tiempo de contabilización y facilitando la integración de toda esta información en los sistemas de contabilidad.

Por último, puede ser buena idea que te hagas un pequeño esquema con los códigos de las cuentas a revisar (por ejemplo: cuentas del grupo 3, que son las existencias o cuenta 555, correspondiente a las partidas pendientes de aplicación), para evitar olvidarte de hacer alguna comprobación, ganar en confianza, agilidad y eficacia.

Desde ahorrar en el pago del impuesto de sociedades, hasta evitar problemas con la Administración o una mala imagen de cara a socios y proveedores, existe una amplia lista de razones para enfrentarse al cierre contable con tiempo, diligencia y precaución. No obstante, no es una tarea que deba plantearse como esfuerzo único, ya que los mejores resultados se obtienen de una buena gestión a lo largo de todo el año.

Desde el ticket correspondiente al primer gasto de gasolina del ejercicio hasta el último ingreso realizado en diciembre: ¿tienes tus cuentas bajo control?

Ver todo

Quizá te puede interesar…

Deja un comentario

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.