Una persona tóxica, por lo general, agota la energía de la gente que se encuentra a su alrededor. Convivir laboralmente con este tipo de personas es un problema, ya que provocan diversos conflictos.
Cuando te encuentras con personas tóxicas en el ámbito laboral, tu trabajo se hace cuesta arriba y puede cambiar hasta tu forma de ser.

Guía

Cómo saber si tengo un compañero tóxico

Hay diversos comportamientos que se salen de la norma. Estos enturbian el ambiente de trabajo. Lo hacen cada vez más irrespirable. Un empleado es tóxico en el trabajo cuando:

  • Duda de la capacidad de sus compañeros.
  • Habla siempre en negativo.
  • Genera conflictos.
  • No asume sus errores.
  • No colabora.
  • Cambia de humor constantemente.
  • Es pasivo y, a veces, no termina su trabajo.
  • No habla sobre su intimidad y lo sabe todo de los demás.

Cómo hace sentir un compañero tóxico

Cuando en un equipo de trabajo existe una persona tóxica o negativa, la productividad baja. Los ánimos en el equipo decaen. Además, los compañeros se sienten incómodos con su presencia, ya que siempre son cuestionados. A la hora de salir del trabajo, es habitual que los compañeros de una persona tóxica salgan enfadados o cansados.
Tras haber tratado con él, te sientes triste o culpable por alguna razón. Es normal sentirse vulnerable e inseguro y preguntarse si somos buenos en nuestro trabajo o no. En los casos más extremos, se puede sufrir hasta ansiedad. En el trato con el cliente, el empleado es brusco, impertinente y, en muchos casos, inapropiado.

Qué hacer si tenemos un compañero tóxico

Puede ser que el compañero tóxico sea bueno en lo que hace, pero entorpezca el buen ambiente laboral. Si su actitud es constante lo mejor es seguir estos pasos:

1. No ignorar el problema

Cuanto más ignores una actitud tóxica, más crecerá. Si el compañero aporta cosas valiosas a la empresa, debes tratar de solucionarlo. En estos casos, atajar el problema con rapidez es esencial. Ponerlo en conocimiento de tus compañeros, de tu jefe o responsable es el primer paso. Establecer límites también es importante. Si existen conductas por su parte sobre tu trabajo, comunícale cuáles son tus valores y prioridades. La comunicación es clave.

2. Ser asertivo

Debemos hacer ver a la otra persona cómo nos sentimos con las cosas que hace. Que vea que su actitud tiene consecuencias negativas y que estas afectan a sus compañeros. Si el compañero ve que sus conductas hacen daño o dificultan el trabajo de los demás, quizá tome otra posición.

3. No dejar que te afecte

Debes creer en ti. Como se ha indicado antes, los compañeros tóxicos tienden a minusvalorar a sus colegas. Ten el control de tus emociones. Mantén tu autoestima fuerte. Para ello, es necesario ser positivo.

4. Ten claros tus objetivos

El bien común y tus objetivos laborales son lo más importante. Ayudar a tus compañeros y comprometerte con tus labores te hará estar más centrado.

5. Haz descansos y desconecta

Tómate un respiro del trabajo sin esa persona tóxica. Compartir un café con otros compañeros o tomar el aire son buenos planes. A la hora de salir del trabajo, recuerda que el ejercicio físico es beneficioso. Relacionarse con otras personas fuera del ámbito laboral también ayuda a desconectar.
Si la actitud negativa del compañero prosigue, recuerda que tus principios y valores no son negociables. Mantener la calma y no dejar que nos influya su actitud son los mejores consejos.
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