En Europa, “1 de cada 5 trabajadores no está satisfecho con las posibilidades de conciliación de la vida laboral y familiar a su alcance” (Parlamento Europeo). Sin embargo, nuestro país se sitúa entre las naciones de la UE que garantizan un mayor equilibro laboral-personal, con 8,8 puntos sobre 10, que lo sitúan por delante de otros como Francia (7.7), Alemania (8.1), Portugal (7.7) o Noruega (8.2).

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El número de horas que una persona trabaja es uno de los puntos a considerar a la hora de lograr una conciliación efectiva. Y, aunque “la proporción de empleados que trabajan 50 horas o más a la semana no es muy elevada en los países de la OCDE, situándose en un 13%”, en nuestro país estas largas jornadas son aún menos representativas, puesto que sólo afectan al 6% de la población activa.

 

Es evidente que, a más horas dedicadas al ejercicio profesional, menos tiempo queda disponible para el descanso y el ocio. Tal y como apunta la OCDE, la cantidad y la calidad del tiempo libre son importantes para el bienestar general de las personas y pueden generar beneficios adicionales para la salud física y mental”. Por suerte, en España, quedan de media 15.9 horas diarias para dedicar a la vida social, el sueño y el cuidado personal, 0.9 más que el promedio de la Unión. Pero, ¿qué sucede cuando no se consigue una conciliación de la vida laboral y familiar efectiva?

Los efectos de la falta de conciliación de la vida laboral y familiar

Mantener el equilibrio entre la esfera profesional y la personal no sólo es importante para la salud personal y las relaciones, sino que también puede mejorar la eficiencia en el trabajo e impulsar el rendimiento laboral.

 

En concreto, al mejorar la conciliación de la vida laboral y familiar se consigue:

  1. Reducir las bajas y el absentismo laboral: el sistema inmunológico es el primero que se resiente ante el cansancio, el estrés o la insatisfacción laboral. Así, el trabajador está expuesto a padecer, desde enfermedades menos graves como la gripe, hasta problemas de salud más graves, como los relacionados con el sistema respiratorio, nervioso o digestivo. Poder disponer de tiempo para relajarse y cuidar de sí mismo puede contribuir a limitar los problemas de salud y evitar la ausencia del trabajo.
  2. Mejorar la atención: cuando existe un equilibrio entre el trabajo y el hogar, se puede ostentar un mayor control sobre las áreas en las que poner el foco. Cuando se puede desconectar al volver del trabajo, toda la atención se pone en la vida doméstica., dando a las relaciones personales la atención que merecen. Del mismo modo, durante la jornada laboral hay que concentrarse en las tareas que se están realizando. La conciliación de la vida laboral y familiar ayuda a alcanzar este objetivo, impulsando la eficiencia de cada profesional en su trabajo y mejorando la calidad de su tiempo libre. Según la tercera encuesta de calidad de vida en Europa, “varias veces al mes, el 53% de las personas terminan su jornada laboral demasiado cansadas para ocuparse de las tareas domésticas; el 30% tenía dificultades para cumplir las responsabilidades familiares y, al volver al trabajo, el 14% presentan dificultades de concentración debido a las responsabilidades familiares”.
  3. Prevenir los burnouts: mientras que el estrés ocasional es normal en la mayoría de trabajos, no debería ser así en relación con la sensación de burnout. Este estadio, más allá del estrés, se alcanza cuando el individuo se siente abrumado e incapaz de satisfacer las demandas constantes. Los efectos negativos de este desgaste afectan a todas las áreas de su vida, desde lo personal y social, a lo laboral. Permitir que el estrés generado por el trabajo se infiltre en la vida en el hogar es uno de los principales indicadores de que no se está logrando una conciliación efectiva entre la vida laboral y familiar.

 

“Las personas que disfrutan de una mejor conciliación de la vida laboral y familiar trabajan un 21% más que las que no logran alcanzar el equilibrio entre lo profesional y lo personal”, según una encuesta a miembros del Consejo de Administración de compañías Fortune 500. Dinamarca es el país de la UE con un mejor índice de equilibrio entre estas dos esferas, con un 9.2 sobre 10.

 

¿Crees que es posible seguir su ejemplo en nuestro país? ¿Qué medidas se toman en tu empresa para fomentar la conciliación?

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