Las redes sociales son un compendio de muchos medios altamente accesibles: blogs corporativos, sitios para compartir videos como YouTube, social media como Facebook, herramientas de microblogging como Twitter, sitios de calificación como TripAdvisor, wikis que permiten a muchos autores editar y crear simultáneamente una fuente de conocimiento y crowdsourcing, entre muchos otros.

 

Estos medios aprovechan el poder de Internet y las tecnologías móviles para facilitar la creación, intercambio, uso y modificación del contenido generado por el usuario. La convergencia de estas tecnologías ha alterado significativamente la dinámica de la gestión de las relaciones con los clientes, el marketing y las comunicaciones corporativas para muchas empresas.

Descargar guía gratuita

Las comunicaciones entre empresas y particulares en redes sociales han surgido como un nuevo modelo para conectarse con los mercados y los clientes directamente, pero no está exento de riesgos.

¿Cuáles son los riesgos de las redes sociales para el negocio?

No cabe duda de que las redes sociales han hecho del mundo un lugar más conectado. En la mayoría de los casos, eso es algo bueno. Pero todas esas conexiones también crean un acceso sin precedentes a la información de las personas y las empresas. Y eso puede ser peligroso en un entorno donde la amenaza está presente.

Renunciar a los medios de comunicación social no es una opción razonable. Pero tampoco lo es continuar como si las redes sociales estuvieran siempre seguras. Por eso, hay que tomar medidas para proteger al negocio de algunas de las amenazas de seguridad más comunes en redes sociales, como:

  1. Cuentas en redes sociales desatendidas. Mantener una presencia constante en todas las redes sociales facilita que las personas encuentren a la empresa, pero es importante no ignorar las cuentas que todavía no se están usando, las que se dejó de usar o las que no se emplean con frecuencia. Las cuentas inactivas pueden ser el objetivo de piratas informáticos, que podrían comenzar a publicar mensajes fraudulentos con el nombre de la empresa.
  2. Errores humanos. Todos cometemos errores y, por desgracia, es muy fácil para un empleado exponer accidentalmente a su empresa a amenazas en línea. De hecho, el 77 por ciento de los encuestados en un reciente estudio de EY confirmaban la fuente más probable de una amenaza de ciberseguridad era un empleado que no actuaba con la cautela necesaria. Algo tan simple como hacer clic en el enlace incorrecto o descargar el archivo equivocado podría causar estragos.
  3. Aplicaciones de terceros. Incluso si se tienen las propias cuentas en redes sociales bloqueadas, los piratas informáticos podrían obtener acceso a través de vulnerabilidades en aplicaciones de terceros que se integran con éstas.
  4. Ataques de phishing y estafas. Las estafas de phishing utilizan las redes sociales para engañar a las personas y conseguir que entreguen información personal, como detalles bancarios, contraseñas o información de negocios. Lo que parece un enlace de vídeo podría dirigir a los usuarios, en realidad, a una página que diga que el ordenador ha sido bloqueado, con un número de teléfono para solicitar asistencia. En lugar de un equipo de apoyo, la línea telefónica se conectaría con estafadores con la intención de obtener números de tarjetas de crédito e información personal de forma fraudulenta. En otros casos similares, el software de soporte que se ofrece a los usuarios es en realidad un virus.

Los ataques de hacking o la precaria configuración de seguridad en dispositivos móviles pueden terminar de elevar el riesgo de las comunicaciones de la empresa a través de redes sociales. Limitar el acceso al social media, dar formación a todo el personal de la empresa y definir políticas de seguridad adaptadas a las necesidades del negocio son algunas de las formas de evitar ser objeto de un ataque.

Descárgate la guía

Ver todo

Quizá te puede interesar…

Deja un comentario

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.