Para una pyme conocer los gastos de una empresa con ejemplos claros y sencillos es fundamental por una simple razón: muchas pequeñas empresas no disponen de recursos económicos suficientes como para crear su propio departamento de contabilidad. El tema es importante ¿verdad? Pues vamos a intentar despejar algunas de las dudas más frecuentes sobre los gastos de una empresa con ejemplos fáciles de entender.

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¿Cuáles son los gastos de una empresa?

Los economistas dividen los gastos o costes de una empresa en dos grandes grupos: fijos y variables.

Fijos. Como su propio nombre indica, los gastos o costes fijos son aquellos que no varían en función del nivel de actividad, el número de clientes de la empresa, las coyunturas económicas externas, etc.

Variables. Los gastos variables son aquellos grupos de costes que pueden aumentar o disminuir de forma voluntaria o involuntaria:

  • De forma involuntaria por circunstancias ajenas a la empresa: aumento de los costes de las materias primas, incremento del coste del carburante, aumento en las tarifas de luz y agua, etc.
  • De forma voluntaria implementando diferentes sistemas de ahorro como, por ejemplo, sistemas de retribución flexible, utilización de ticket gasolina para obtener importantes descuentos al repostar gasolina con los vehículos de la empresa, etc.

Conocer bien cuáles son los gastos fijos y variables de tu pequeña empresa es fundamental para mejorar tu productividad y competitividad tengas o no tengas un contable en nómina. Veamos entonces algunos ejemplos sencillos de estos dos tipos de gastos que son comunes a cualquier tipo de pyme: comercios, talleres, gabinetes de abogados, etc.

Gastos de una empresa: ejemplos de costes fijos

Los costes o gastos fijos de una empresa son aquellos que tienes que asumir de forma periódica independientemente de tu volumen de trabajo o de tu facturación.

Una regla de oro de los mejores economistas dice que cuanto menores sean tus gastos fijos mejor que mejor, pero claro, hay ciertos costes fijos que tenemos que asumir para poder seguir trabajando y produciendo. Dos ejemplos típicos de este tipo de costes fijos:

Alquiler o hipoteca mensual de las instalaciones de la empresa

El alquiler o la hipoteca de la oficina, el taller o el local donde tu pyme atiende al público es el primer gasto fijo importante en tu contabilidad, un coste que no varía aunque estés de vacaciones, vendas mucho o vendas poco, aumente o disminuya el número de tus clientes, etc.

Suministros básicos

Agua, electricidad, calefacción, Internet, telefonía… Para poder trabajar y facturar las pymes y los autónomos debemos abonar mes tras mes una serie de facturas a proveedores de suministros básicos, unas facturas cuyo importe es fijo e independientemente de la facturación mensual.

Gastos de una empresa: ejemplos de costes variables

El segundo gran grupo de gastos de una empresa se denominan variables porque pueden variar al alza o a la baja en función de numerosas circunstancias, unas que podemos controlar como gerentes de una pyme y otras que, desgraciadamente, se escapan de nuestra influencia directa.

Los costes variables dependen muchísimo del tipo de pyme. Un pequeño taller, por ejemplo, tendrá unos gastos variables en mantenimiento de maquinaria y adquisición de herramientas bastante superior a una peluquería. Un gabinete de abogados no tendrá apenas gastos variables en carburante, pero estos costes serán bastante importantes para una pyme que se dedique al transporte urgente.

De todas formas, hay algunos costes variables que suelen asumir la mayoría de las pymes, por ejemplo, los dos siguientes:

1. Publicidad y comunicación externa

Abrir y dinamizar las redes sociales de la pyme, imprimir folletos, insertar anuncios en prensa o radio… Es rara la pyme que no dedica parte de su presupuesto anual a intentar captar nuevos clientes que les permitan mantenerse vivos y activos en su sector profesional.

2. Costes de personal

Aunque sea reducida, la plantilla de una pyme supone un gasto indirecto de una empresa que puede lastrar sus buenos resultados económicos. Estos gastos de personal son ineludibles ya que, como bien sabes, el valor de una empresa depende del valor de su equipo humano, pero sí se pueden optimizar incorporando, por ejemplo, sistemas de retribución flexible.

Hemos visto algunos de los gastos de una empresa, ejemplos clásicos de los costes directos e indirectos que tienen que asumir las pymes para mantenerse, crecer y competir. ¿Te gustaría añadir algún coste más que a tu pyme le resulte difícil asumir?

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