¿Podemos retribuir a un empleado con participaciones? ¿Puede su salario estar constituido solo por participaciones? ¿Las dietas por desplazamiento se consideran parte de su sueldo? Los responsables de Recursos Humanos de las compañías deben tener muy claro los conceptos relativos a la retribución de los trabajadores y los tipos de salario disponibles en la legislación.

La normativa vigente es bastante laxa en cuanto a la modalidad de pago de los empleados, abriendo la posibilidad de que profesional y organización acuerden los términos de retribución en cada caso, siempre que cumplan unas condiciones mínimas que garanticen los derechos del trabajador.

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Por ello, conviene profundizar en los tipos de salario para estudiar la opción que mejor satisfaga los intereses de empleado y empleador. Por ejemplo, ¿por qué no incluir en la nómina un servicio de guardería que favorezca la conciliación laboral y familiar si ambas partes están de acuerdo, en lugar de pagar un importe económico más alto a final de mes?

Qué es y qué no es salario

El concepto de salario viene recogido en el artículo 26 del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, que lo define así:

Se considerará salario la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena, ya retribuyan el trabajo efectivo, cualquiera que sea la forma de remuneración, o los períodos de descanso computables como de trabajo

Ahora bien, ¿a qué se refiere la normativa cuando habla de percepciones económicas? Y es que no todos los ingresos que percibe el empleado por parte de la empresa pueden considerarse salario.

En este sentido, el texto legal exceptúa los siguientes elementos:

  • Las indemnizaciones o suplidos por los gastos realizados como consecuencia de su actividad laboral o por traslados.
  • Las prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social.
  • Los pluses de distancia y transporte.
  • Las indemnizaciones correspondientes a traslados.
  • Las dietas por alojamiento y manutención.

Por ejemplo, el Ticket Restaurant nunca se consideraría como parte del salario, sino que es concebido como un beneficio social que ocurre dentro de la jornada laboral.

Así, el salario queda constituido por los siguientes componentes:

  • El salario base: es la retribución fijada por el trabajador y la empresa
  • Los complementos salariales: se trata de cantidades que suman a la nómina por diferentes causas como antigüedad, pagas extraordinarias, participaciones, vacaciones retribuidas, plus de peligrosidad o turnos, primas por productividad…

Tipos de salario

Dada la flexibilidad normativa sobre la retribución laboral, a la hora de hablar de tipos de salario, las empresas y los trabajadores por cuenta ajena tienen a su disposición un amplio abanico de posibilidades:

  • En función de la periodicidad con la que se abona la nómina:
    • Sueldo o salario mensual.
    • Salario quincenal.
    • Jornal o salario diario.
  • Según los componentes que lo integran:
    • Salario base: el importe pactado respecto a la actividad realizada.
    • Salario integral: incorpora todos los complementos salariales.
  • Conforme a la aplicación de impuestos o retenciones:
    • Salario bruto: se refiere a la suma de todos los conceptos de la nómina.
    • Salario neto: la cantidad que percibirá el empleado una vez deducidas las retenciones y deducciones de la Seguridad Social.
  • En virtud de los criterios del cobro:
    • Salario fijo: cuando la cantidad estipulada es igual en cada periodo de cobro y sin tener en cuenta aspectos de eficiencia o logro, sino sujeto a criterios de tiempo destinado en el puesto.
    • Salario variable: si el importe final varía en función de la productividad del empleado.
    • Salario mixto: en el caso de que cuente con una cuota fija a la que se suman otras sumas variables.
  • En función de la naturaleza de la retribución:
    • Salario monetario: cuando el trabajador recibe dinero en compensación por su trabajo.
    • Salario en especie: si el trabajador obtiene otras recompensas no económicas por su actividad, como coche de empresa, gastos de residencia, comedor, seguro dental o participaciones en la empresa. Eso sí, esta modalidad de retribución flexible nunca puede superar el 30% del salario total y debe estar recogido y computado –a efectos fiscales- como la retribución económica.

Tras ver todas estas posibilidades, debemos plantearnos cierta creatividad a la hora de establecer los tipos de salario. Así, si ofrecemos acciones al empleado –en lugar de dinero- él no estará perdiendo ingresos pero la compañía reforzará los lazos con el colaborador, quien a su vez se esforzará por mejorar los resultados empresariales para obtener mayores beneficios por las participaciones.

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