Qué es el job hopping y cómo evitarlo

¿Es el job hopping una práctica habitual en tu empresa y no sabes cómo evitarla?

El mundo laboral a día de hoy es incierto y cambiante. Son muchos ya los que deciden cambiar de trabajo cada seis meses debido a su motivación por avanzar y embarcarse en nuevos proyectos. No obstante, esta práctica tiene consecuencias directas en las empresas, las cuales muchas veces pueden llegar a evitar contratar personas que practiquen el job hopping. Por lo tanto, es un objetivo fundamental de las empresas incentivar a los trabajadores para conseguir que su permanencia sea mayor y que así la empresa consiga el máximo rendimiento en poco tiempo. 

¿Qué es el job hopping?

El job hopping se define por el poco apego o sentimiento de identidad respecto a la empresa. Los trabajadores no se sienten parte de ella por lo que cambian constantemente de empleo. El perfil del job hopper es el de nativo digital, menor de 34 años. Tienen grandes conocimientos digitales y en lenguas, por lo que son camaleónicos y adaptables al cambio.

Los job hoppers son inconformistas y muy activos, desarrollan mucho su creatividad y son knowmads. Es decir, están constantemente renovando nuevos conocimientos y aprendiendo para no quedarse atrás. 

De acuerdo con un estudio del Observatorio de Innovación en el Empleo, los llamados millenials representarán el 75% del mercado de trabajo dentro de cuatro años. Esto significa que el número de job hoppers aumentará considerablemente.





¿Por qué se produce el job hopping?

El job hopping tiene su razón de ser en una gran cantidad de factores. Desde la falta de desarrollo profesional a la necesidad de un mejor salario. 

En primer lugar, es la visión que tiene el job hopper sobre la necesidad de obtener una recompensa inmediata. Estos individuos buscan continuamente la satisfacción a corto plazo, por lo que son incapaces de mantenerse en un puesto laboral cuyos frutos se recogerán un año más tarde. 

Que en un entorno laboral no exista flexibilidad de horarios y no se permita el teletrabajo también es un factor importante por el hecho de que el job hopper está muy familiarizado con la tecnología. 

También se produce porque los asalariados pueden llegar a sentir que no forman parte de la empresa y que no cumplen una parte activa en las decisiones de la misma. Relacionado con esto, es posible que perciban que la formación o educación que reciben en la empresa no es la que ellos buscan, por lo que deciden optar por otro tipo de formaciones. 

Por otro lado, para ellos importa más su propia trayectoria profesional que la de la empresa, no sienten un especial apego por la entidad en la que trabajan y eso se traslada en una falta de motivación. 

La esperanza de encontrar un mejor salario además de escalar en los puestos profesionales siempre es una motivación para el job hopper, al que se le ofrece una opción mejor pagada o un puesto de mayor responsabilidad.





Ventajas e inconvenientes de contratar un job hopper

Aunque pueda parecer lo contrario, contratar job hoppers puede ser especialmente beneficioso para la empresa por diversos motivos. Entre otros, son personas muy productivas por sus ansias de crecer. También es positivo por su adaptación al trabajo y por todos los contactos profesionales que tienen de sus pasadas experiencias laborales, lo que puede ayudar indirectamente a la empresa. 

Sin embargo, la falta de compromiso y especialización en un área concreta, así como la dificultad para embarcarse en una iniciativa de larga duración, provoca una enorme inseguridad en la empresa ya que esta no puede saber si un proyecto va a salir finalmente adelante. 

Cómo evitar el job hopping 

Para evitar el job hopping y crear una relación de seguridad y confianza con el trabajador es necesario establecer una comunicación fluida con el mismo. 

  • En primer lugar, debemos motivar a toda la plantilla de profesionales por igual, sin dejar que unos se sientan más reconocidos que otros. Es necesario que a todos se les haga partícipes de los proyectos de la empresa de forma equitativa y que el proceso no se mecanice. Que todos puedan opinar sobre el rumbo que toma la empresa es imprescindible. 
  • Poco a poco, analizar cómo ha ido progresando la persona que trabaja en la empresa,  estudiando sus mejoras y haciéndole saber a la misma cada cierto tiempo cómo y en qué ha mejorado, así como agradecerle su labor. 
  • Hay que hacer consciente a la persona contratada de cuáles son sus límites y sus posibilidades en la empresa, si va a ser capaz de ascender o no. 
  • También es importante que, a la vez que la persona trabaja en la empresa, esta siga recibiendo formación constante sobre sus tareas y siga aprendiendo cosas para aumentar ese bagaje de conocimientos. Si el trabajador siente que está aprendiendo cosas nuevas se sentirá motivado a seguir en su trabajo. Las técnicas de coaching empresarial crean responsabilidad y compromiso. 
  • Si la propia empresa proporciona descuentos, así como ofertas exclusivas para los distintos servicios y productos de la empresa como ocurre con Regalo Edenred, el trabajador sentirá que la empresa se preocupa por él y tiene en cuenta sus necesidades y su bienestar. 
  • Una vez creada esa relación de confianza entre trabajador y empresa, se podrán conseguir proyectos a largo plazo inimaginables que alargarán la vida de las compañías.   

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