Durante la negociación del contrato se plantea muchas veces la posibilidad de retribuir una parte del salario en forma distinta al dinero. Se trata de la retribución en especie (artículo 26 del Estatuto de los Trabajadores), una forma de sustituir a las percepciones monetarias que cada vez cuenta con más partidarios, dentro de la patronal y también entre los trabajadores.

New Call-to-action
De hecho, quienes conocen las ventajas de la retribución en especie suelen optar por ella. ¿Es tu caso? ¿Sabes cómo podrías ayudar a tus empleados dándoles esta posibilidad? ¿Como trabajador sabes por qué puede interesarte la retribución en especie?

Preguntas y respuestas sobre la retribución en especie

1. ¿Para quién es la retribución en especie?

La retribución en especie no es un territorio reservado a directivos y altos ejecutivos, aunque es cierto que a estos niveles suele ser más habitual. Este tipo de percepciones no se ofrecen aún por todas las empresas, pese a que es un sistema que reporta beneficios  tanto para el empleado como para el empleador; y, por eso, algunos trabajadores deberían interesarse por ellas si durante la negociación de su contrato no se menciona la posibilidad y si el Convenio Colectivo que le es de aplicación tampoco establece opciones concretas.

 

2. ¿Hasta qué porcentaje del salario puede ascender la retribución en especie?

El Estatuto de los Trabajadores fija el máximo de la retribución en especie en un 30% del salario total. Esto no significa que haya que elegir entre percibir todo el sueldo en dinero o adaptarse a este porcentaje, sino que deja plena libertad al empleado, cuando se le haya ofrecido la opción de percibir una parte de su salario en especie, de configurarla a la medida de sus necesidades, en cuento a:

  • La proporción de salario en especie que desea percibir (siempre sin exceder la cuantía máxima fijada por el ET)
  • El tipo de productos y servicios de los que podría beneficiarse a través del programa de remuneración flexible.

 

3. ¿Qué motiva la retribución en especie?

Las causas que llevan a empresas y trabajadores a decidirse por la retribución en especie tienen que ver con el ahorro fiscal que este tipo de medidas garantiza.

 

4. ¿Con qué no se debe confundir la retribución en especie?

A la hora de plantear esta forma alternativa de percepción salarial hay que tener en cuenta que no todo puede clasificarse como retribución en especie. De hecho, de forma demasiado habitual, se confunde con otros conceptos que no son equivalentes, como:

  • Ventaja o beneficio: si bien este tipo de retribución implica muchos, entre ellos los fiscales, no pueden calificarse de ventajas en sí, ya que estas últimas son algo relacionado con un rol o una posición en la empresa, algo que no sucede necesariamente con la retribución en especie.
  • Donación: la donación es una acción altruista y esa motivación la diferencia de la retribución en especie, que es una contraprestación.

 

5. ¿Qué tipos de retribución en especie existen?

Las opciones de retribución en especie entre los que elegir dependerán de cada empresa, aunque las más solicitadas suelen ser las relacionados con productos como:

 

Demuestra a tus empleados cuánto te importan ofreciéndoles la retribución flexible que aumenta su poder adquisitivo gracias a los incentivos fiscales asociados y permite adecuar el salario individual a las necesidades e intereses de cada trabajador.

 

Descargar guía gratuita

Ver todo

Quizá te puede interesar…

Deja un comentario

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.