Cuando se acepta una oferta de trabajo, es importante conocer tanto salario bruto y salario neto, puesto que será el segundo el que que será recibido finalmente por el trabajador. Sin embargo, más allá de aspectos relacionados con el salario, también habrá que valorar los elementos relativos a los beneficios sociales que acompañen a la oferta, puesto que, en muchos casos, pueden llegar a constituir un complemento fundamental al salario del trabajador. 

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Qué diferencia hay entre salario bruto y salario neto

Se denomina como salario bruto al salario que el trabajador recibirá antes de que se le apliquen las retenciones convenientes (impuestos). Por el contrario, el salario neto será el resultante final de haberle restado al salario bruto esa parte correspondiente a las retenciones, y constituirá el líquido real con el que contará el trabajador en su cuenta. De esta forma, salario bruto y salario neto están íntimamente relacionados. Pero es muy importante distinguirlos y, sobre todo, no confundirlos entre sí. 

Cómo calcular la diferencia entre salario bruto y salario neto

En términos generales, para calcular la diferencia entre salario bruto y salario neto basta con restar las retenciones que se aplicarán al salario bruto. Sin embargo, el problema a la hora de calcular esta diferencia es que estas retenciones no son iguales en todos los casos, sino que tienen en cuenta diferentes elementos que harán que dichas retenciones sean mayores o menores.

Por un lado, lo primero que habrá que tener en cuenta será la cantidad de salario bruto recibida. En este sentido, existen distintos tramos del salario y, a medida que dichos tramos sean más elevados, las retenciones que se les aplicarán también crecerán proporcionalmente

Por otro lado, otro aspecto importante que hay que tener en cuenta para calcular la diferencia entre salario bruto y salario neto será el tipo de contrato (indefinido o de otro tipo) y el tipo de contribuyente que se sea. Finalmente, otros aspectos relacionados con la situación familiar de la persona, así como el número de hijos a cargo de la persona trabajadora, serán elementos que también determinarán las retenciones finales que se aplicarán al salario bruto. 

Beneficios sociales más allá del salario

Por otro lado, más allá del salario bruto y salario neto, existen otros elementos que constituyen beneficios para los trabajadores y que no están ligados al salario y, en consecuencia, están exentos de sufrir retenciones fiscales. Son lo que se conoce comúnmente como beneficios sociales, y pueden ser de muchos tipos. 

Sin duda, el principal beneficio que suele obtener un empleado por su trabajo es el salario, que suele constituir el grueso de sus beneficios económicos. No obstante, los beneficios sociales que puede ofrecer una empresa a sus trabajadores pueden ser muy variados y, además, según el caso, adaptarse mejor a las necesidades personales de cada empleado. Estos beneficios sociales se pueden presentar de diferentes maneras. Una de ellas es la Retribución Flexible. En este caso, parte del salario del empleado se convierte en beneficios sociales, con la ventaja de que estos beneficios están exentos de cargas fiscales, por lo que, al final, constituyen una forma de aumentar el poder adquisitivo del empleado. 

Algunos ejemplos de beneficios sociales son los siguientes:

  • Ticket Transporte: Consiste en un ticket que le permite al empleado costearse el transporte y los desplazamientos que realiza, que podrá aplicar tanto en los viajes al trabajo como en sus desplazamientos personales. De esta forma, el empleado se ahorra el coste de financiar este gasto de su propio bolsillo. 
  • Ticket Guardería: Uno de los complementos más valorados por las familias con niños a su cargo es esta opción de beneficios sociales, ya que les permiten costear el pago total o parcial de la guardería de los menores, lo que constituye un ahorro importante a final de mes. 
  • Ticket Restaurant: Constituye uno de los beneficios sociales más utilizados, ya que permite el acceso a diferentes servicios de comida y restauración, que constituyen gastos básicos de cualquier persona, tanto en su vida laboral como en la personal. 

Por otro lado, existen herramientas de gestión que permiten gestionar este tipo de productos de forma rápida y segura. Un buen ejemplo es Ticket Flex, que, entre sus muchas opciones, se puede utilizar para invertirlo en educación y formación para los empleados o, por ejemplo, en un seguro de salud

Como se puede ver, este tipo de beneficios sociales están más allá del salario bruto y salario neto del trabajador. Sin embargo, al constituir elementos que contribuyen a sufragar sus gastos, permiten que el trabajador aumente su poder adquisitivo, ya que no lo pierde en forma de retenciones en el caso de, simplemente, aumentar su salario bruto de base.

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