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Cheque conformado: ¿estás seguro de que le interesa a tu negocio?

El cheque conformado puede distinguirse fácilmente del cheque bancario por su reverso. Allí consta la cláusula de conformidad, una garantía que convierte a este tipo de cheque en una de las formas de pago preferidas por quienes desean asegurarse el cobro de una cantidad adeudada.

 

Sin embargo, tanto desde el punto de vista del deudor, como desde el del acreedor, el cheque conformado implica algunos inconvenientes. Tener en cuenta sus contras, además de sus pros, ayudará a decidir si se trata o no del medio de pago que conviene más a la empresa.

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¿Qué es el cheque conformado?

El cheque es un tipo de documento que representa una orden de pago. Existen muchos tipos de cheques, como cheque al portador, cheque cruzado, cheque nominativo, cheque bancario o cheque conformado.

Este último hace constar el beneficiario, a diferencia del cheque al portador, por ejemplo, y también el librador, que es quien por este medio de pago decide saldar una deuda pendiente con aquél.

Además, a diferencia de, por ejemplo, el cheque bancario, asegura que la cantidad a cobrar estará en la cuenta del librador disponible para su beneficiario.

Para que un cheque conformado se considere válido, es preciso que se reúnan una serie de condiciones, entre las que se encuentran las siguientes:

  • Indicación del lugar y fecha de emisión.
  • Nombre del beneficiario.
  • Determinación de la suma a pagar a la vista.
  • Certificación, visado o denominación de conformado con la firma del banco librado.

¿En qué se diferencia el cheque conformado del cheque bancario?

Para el tomador del cheque conformado, existen ciertas garantías que lo plantean como una opción interesante, más aconsejable que el cheque bancario:

  • El cheque conformado obliga al banco a abonar el importe indicado en el documento, a excepción de casos de concurso de acreedores o embargo. Esta garantía asegura la satisfacción del pago al tomador.
  • El cheque bancario puede terminar resultando en un impago si, por ejemplo, el librador no tenía fondos en la cuenta.

Sin embargo, existe un inconveniente que no se da nunca en el cheque bancario y tiene que ver con el plazo de cobro:

  • El cheque conformado hace constar la fecha de su emisión y, desde ese momento, solo se disponen de quince días para cobrar el importe. A partir de ese momento, el banco libera la cantidad que ha retenido al librador.
  • El cheque bancario no impone un límite de tiempo, por lo que puede cobrarse en el plazo que se desee.

Para quien emplea el cheque conformado como medio de pago también existe un inconveniente importante:

  • El cheque conformado tiene como requisito que el banco librado retenga la cantidad que se especifica en el documento durante quince días. En ese plazo, el deudor no podrá disponer de ese dinero.
  • Con el cheque bancario, se puede disponer del dinero hasta el momento en que el acreedor haga valer su cheque y retire la suma de la entidad bancaria.

Teniendo en cuenta estos pros y contras, antes de recurrir al cheque conformado como medio de pago habrá que tener en cuenta si de verdad es la opción que más conviene al negocio, o si es preferible optar por alguno de los otros tipos de cheques que existen.

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