Las percepciones extrasalariales compensan algunos gastos que el empleado debe afrontar a consecuencia del desarrollo normal de su actividad laboral. Este tipo de pagos permiten a la empresa remunerar al trabajador en conceptos tan variados como la comida, la ropa de trabajo o el transporte, entre otros.

El Estatuto de los Trabajadores regula, en su artículo 26.2, este tipo de conceptos, concretando que se trata de prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social, indemnizaciones por gastos realizados a consecuencia de la actividad laboral e indemnizaciones correspondientes a traslados, suspensiones o despidos.

Ninguno de esos pagos se puede considerar salario y, por tanto, cuando se incluyen en una nómina lo hacen en concepto de percepciones extrasalariales.

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El efecto de las percepciones extrasalariales en la plantilla

El principal efecto de las percepciones extrasalariales en la plantilla es un aumento del poder adquisitivo de los empleados. Compensación de gastos de locomoción, dietas de viaje, quebranto de moneda, entrega de productos a un precio inferior al normal en comedores de empresa, prendas de trabajo o gastos de transporte son algunos de los conceptos por los que se aumenta ese ingreso que la empresa realiza cada mes en concepto de nómina al trabajador.

Recientemente, se realizó un estudio que trataba de averiguar si existe una correlación entre la riqueza y la felicidad. Los resultados son sorprendentes:

  • Correlación entre salario medio y felicidad. Las industrias que obtuvieron puntajes superiores con una correlación entre las ganancias semanales promedio y la felicidad fueron comercio minorista y reparaciones: 92,01%, actividades de alojamiento y servicio de comidas – 88,91% y educación – 88,59%. En estos casos, a medida que aumentan las ganancias, también lo hace la felicidad. Pero sucede lo contrario en sectores como minería y canteras – 22,15%, actividades profesionales, científicas y técnicas – 26,18% y fabricación: productos químicos y fibras sintéticas o artificiales: 33,22%; que reportaron la correlación más baja. A menudo, son carreras exigentes y muy estresantes, algo que compensan ofreciendo salarios decentes, pero esto no significa necesariamente que los niveles de felicidad aumenten en el entorno, ya que la tensión física y mental de estos roles se mantendrá en el mismo nivel, a pesar de ofrecer una ganancia semanal más alta. La salud se ve muy afectada en estas carreras y es algo que no se puede pagar con el beneficio de un mayor poder adquisitivo.
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  • Correlación entre la ansiedad y las ganancias semanales promedio. Las industrias que obtuvieron la mayor correlación entre las ganancias semanales promedio y la ansiedad fueron el comercio minorista y reparaciones: 74,52%, manufactura – 72.07% e Ingeniería e industrias afines – 70,67%. Se demuestra que el comercio minorista, el comercio y las reparaciones tienen la correlación más fuerte entre la felicidad y sus salarios, pero estas industrias también tienen la correlación más alta con los niveles de ansiedad. La ansiedad se puede confundir con la infelicidad, pero son dos emociones diferentes y pueden coexistir. Podemos suponer en base a estos resultados que, a medida que aumenta el salario, también lo hace la responsabilidad laboral, lo que puede generar más ansiedad en un empleado. Sorprendentemente, la salud y el trabajo social, una industria famosa por sus altos niveles de estrés y ansiedad, obtuvo la correlación más baja con solo 53,40%. Sin embargo, la ansiedad no parece aumentar con el aumento de los salarios.
  • Bonificaciones y correlaciones de felicidad. En muchas industrias, se ofrecen bonificaciones y percepciones extrasalariales a los empleados, lo que puede aumentar la productividad y la moral. En algunos casos, pueden proporcionar una mayor felicidad, algo que demuestra, por ejemplo, el sector de la construcción con una correlación del 41%.

En general, podemos ver que el dinero puede ser igual a la felicidad, pero todo depende de la función laboral y de si ello exige o no sacrificar la propia salud mental para lograrlo.

Alternativas a las percepciones extrasalariales

La retribución flexible o retribución en especie es una sólida alternativa a las percepciones extrasalariales. Cuando se recurre a este sistema, en vez de compensar los gastos de transporte ingresando unos euros extra cada mes por ese concepto, se puede ofrecer al empleado Ticket Transporte, que está exento del IRPF por lo que no solo cubre esos gastos, sino que deja unos euros de más en la cuenta a final de mes. En vez de pagar por las comidas, se puede proponer usar Ticket Restaurant, que asegura la misma ventaja.

Uno de los beneficios de este tipo de soluciones es que, no solo inciden positivamente en la motivación y productividad de la plantilla, sino también en su satisfacción.

Se trata de conceptos que pueden ir acomodándose a las necesidades presentes del empleado y su familia, para asegurar que siempre se le ofrezca la solución más conveniente en cada momento.

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