Que volver a las oficinas no te cueste la plantilla

Uno de los aspectos que hay que cuidar dentro de la organización de una empresa es la gestión del talento y de los empleados, que son uno de los grandes motores de la compañía.

A raíz de la pandemia de la COVID, muchas empresas se vieron obligadas a teletrabajar, una tendencia que venía apuntando con fuerza en los años previos al coronavirus, pero por la que; sin embargo, las organizaciones no terminaban de apostar.

La pandemia hizo el resto y demostró que el trabajo en remoto puede ser igual o más productivo que el trabajo presencial.

La visión del teletrabajo por parte de la empresa y de los empleados

Un estudio de Microsoft, que entrevista a más de 31.000 personas, concluyó que el modelo híbrido es el preferido por los encuestados.

Sin embargo, en la vuelta a la oficina, las empresas encuentran dos principales problemas al implementar sistemas de trabajo híbridos. Por un lado, se han dado cuenta de que la complejidad de la organización del trabajo es mucho mayor que en el modelo puramente presencial. Por otro lado, el no contar con una jornada de trabajo en la que todos los integrantes de la plantilla se encuentren en un mismo espacio físico, hace que el contacto personal entre trabajadores sea menos frecuente.

Por su parte, los empleados, que han probado las bondades del teletrabajo y del modelo de trabajo híbrido, que cada vez priorizan más su bienestar, se niegan en su práctica totalidad a volver a un modelo de trabajo presencial.

Urge, por lo tanto, encontrar una solución que agrade por igual a empleados y dirigentes. La última palabra al respecto la tiene la empresa, que es la que toma las decisiones estratégicas de una organización, aunque tomar una determinación sin tener en cuenta las opiniones y las preferencias de los empleados puede generar una fuga de talento que puede acabar siendo contraproducente para la compañía. Al fin y al cabo, tomar la decisión de forma unilateral es dar la espalda al contexto laboral y social actual en el que los millenials ya forman de las empresas. Y de la mano de estas nuevas generaciones de trabajadores han llegado entornos digitales más completos, el multitasking y una gran cantidad de nuevas herramientas y de desafíos que no solo forman parte del futuro de las empresas, sino que son ya, de todas, todas, un presente al que no se le puede dar la espalda.

Adaptarse a los tiempos implica, entre otras cosas, aceptar los cambios que se producen en materia laboral. Las demandas de los empleados deben ser atendidas, puesto que la plantilla es la que va a ayudar que la compañía logre los objetivos que se ha marcado a corto, a medio y a largo plazo.

Esto no quiere decir, por supuesto, que la gerencia tenga que plegarse a la voluntad de sus trabajadores y aceptar de buena gana y sin rechistar sus peticiones. Siempre hay que encontrar un equilibrio en el que todos salgan ganando. Un trabajador contento es un activo muy valioso para una organización, puesto que realiza sus funciones con una mayor predisposición y una actitud positiva, favoreciendo la cultura corporativa. Además, será mucho más fácil conseguir no solo retener a los mejores trabajadores, sino que será más fácil atraer a nuevos colaboradores de calidad que sigan elevando el nivel de trabajo de la organización.

La vuelta a la oficina no puede suponer una ruptura con la felicidad de los trabajadores, máxime cuando se ha demostrado que la productividad no tiene por qué resentirse. Las claves es encontrar ese equilibrio que va a hacer posible que se obtengan los resultados deseados.

Cómo retener el talento tras la pandemia

Ahora que lo peor de la pandemia quedó atrás, resulta complicado volver a los sistemas de trabajo presenciales al 100%. Desde luego, los empleados buscan nuevos incentivos que vayan más allá del salario —que hoy por hoy sigue siendo la principal motivación de la gran mayoría de los trabajadores—. Por esta razón, las compañías deben revisar sus políticas de abajo hacia arriba, desarrollar modelos employee centric y ofrecer pluses a sus miembros: para que estén a gusto en la empresa, tengan una buena productividad y no se produzca un éxodo de talento.

A día de hoy ya no vale con ofrecer café gratis para todos los trabajadores. La gerencia debe mostrar flexibilidad y ofrecer otra serie de beneficios a quienes forman parte del equipo. De este modo se pueden establecer dos tipos de retribuciones flexibles adicionales: unas con exención fiscal y otras sin exención.

Entre las retribuciones con exención fiscal que la empresa puede ofrecer encontramos, por ejemplo, ticket restaurante, ticket de guardería, ayuda de transporte o formaciones.

Las retribuciones sin exención fiscal que las compañías pueden facilitar a sus empleados son gimnasio, psicólogo, fisioterapeuta, etc.

En resumen, las empresas de hoy día deben adaptarse a un nuevo modelo en el que el trabajo remoto e híbrido se imponen y en el que los empleados tienen nuevas demandas en las que la flexibilidad es la verdadera protagonista.

A continuación, dejamos nuestro webinar “Que el volver a las oficinas no te cueste la plantilla ¿Cómo motivar a tu equipo tras la vuelta?”

En él, nuestras ponentes Marta Sánchez-Moreno (CEO de The Holistic Concept), María Urgorri (Flex Manager en Edenred), María Abolafio (Responsable Comunicación en Edenred) y Elisabeth Caussa (Recursos Humanos en Edenred) explican todas las claves sobre la vuelta a las oficinas y la retención del talento ¡No te lo pierdas!

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